Es una receta nutritiva, sencilla y económica

Dificultad :

Fácil

Personas :

4

Tiempo de preparación :

10 min

Descripción

Introducción
  • Diferentes versiones de esta receta han acompañado mi recorrido por el mundo culinario. La primera versión que aprendí fue en mi época macrobiótica -pero era sin tomates, que no son muy macrobióticos que digamos. Es una receta nutritiva, sencilla y económica, y una gran manera de convertir a aquellos que dicen no comer sardinas de lata.
  • A mí las sardinas me encantan, tanto de lata como frescas. Son super saludables, gracias a los poderosos omegas anti-inflamatorios, que escasean en una dieta occidental contemporánea. Las sardinas de lata son económicas, fáciles de conservar, y sostenibles. En España tenemos la suerte de contar con producto en conserva de muy alta calidad; yo soy fan de la marca Ortiz. Esta receta es perfecta para vaciar tu nevera de restos; permite mucha flexibilidad con las hierbas. No hace falta añadir aceite, si las sardinas vienen en buen aceite ya tendrán suficiente. Lo mismo con la sal, que ya viene tanto en las sardinas

Ingredientes

  • 1 lata sardinas en aceite de oliva
  • 2 zanahorias, ralladas
  • 1 manojo hierbas frescas, como perejil o cebollino, picadas
  • 1 cucharita mostaza de Dijon
  • 1 cucharita zumo de limón
  • 1 cucharita salsa de soja o tamari
  • 1 taza tomates cherry asados
Preparación
  1. Cuela el aceite de la lata de sardinas (pero si es aceite bueno y queda un poco, no pasa nada). Con un tenedor, trocea las sardinas y ponlas en un bol.
  2. Añade las zanahorias ralladas, las hierbas picadas, y demás ingredientes del aliño. Degusta para comprobar el nivel de sal y añade sal o aceite a tu gusto.
  3. Coloca los tomates asados por encima.
  4. Servir tal cual o sobre una cama de verduras de hoja verde, o junto a un grano cocido, o sobre galletas saladas, o en un bocadillo, o sobre pan con tomate.
Ingredientes

  • Tomates cherry, todos los que puedas porque nunca son suficientes
  • Abundante aceite de oliva extra virgen bueno
  • Sal marina y pimienta negra, a gusto
Preparación
  1. Precalentar el horno a 175ºC. Lava los tomates y si son muy grandes, córtalos al medio a lo largo.
  2. En un bol, mezcla los tomates suavemente con abundante aceite, una gran pizca de sal, y unas vueltas de molinillo de pimienta negra.
  3. Coloca los tomates sobre una bandeja forrada con papel de horno. Hornea unos 30 minutos o hasta que estén arrugaditos. Si te gustan más secos, puedes dejarlos más tiempo. A mí me gustan bastante húmedos.
  4. Sirve con todo. Si tienes muchos y los quieres conservar, colócalos en un bote de cristal hermético cubiertos en aceite, asegurando que ningún tomate esté expuesto al aire. también puedes congelarlos en una bandeja, y luego pasarlos a una bolsa y guardar en el congelador para otros usos.
Tip
  • También puedes congelarlos en una bandeja, y luego pasarlos a una bolsa y guardar en el congelador para otros usos.

Información adicional

Dificultad :

Fácil

Personas :

4

Tiempo de preparación :

10 min