Descripción
- El ajo blanco es una de las joyas de la gastronomía andaluza: una crema fría de almendras y pan
que sorprende por su suavidad. En esta versión, los frutos del bosque —frambuesas, moras,
arándanos— aportan acidez, color y un contraste inesperado que convierte este plato en una entrada
de restaurante hecha en casa.Ingredientes - 150 g de almendras crudas peladas
- 2 rebanadas de pan blanco del día anterior (unos 80 g), sin corteza
- 2 dientes de ajo (sin el germen interior si no te gusta muy fuerte)
- 150 ml de aceite de oliva virgen extra suave
- 3-4 cucharadas de vinagre de Jerez
- 400-500 ml de agua fría
- Sal
- Un puñado de frambuesas frescas
- Un puñado de arándanos frescos
- Unas hojas de menta fresca o brotes tiernos
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Remoja el pan en agua fría durante 5 minutos. Escúrrelo bien apretando con las manos.
- Pon en el vaso de la batidora las almendras, el pan escurrido, los ajos y una pizca de sal.
- Tritura hasta obtener una pasta.
- Con la batidora en marcha, añade el aceite de oliva en hilo fino, como si hicieras una
mayonesa. La mezcla irá emulsionando. - Agrega el vinagre y, poco a poco, el agua fría hasta conseguir la textura deseada: debe
quedar como una crema líquida pero con cuerpo. Rectifica de sal y vinagre. - Cuela la crema por un colador fino o de malla si quieres una textura muy fina y sedosa.
- Refrigera al menos 30 minutos antes de servir.
- Sirve el ajo blanco bien frío en platos hondos o cuencos. Coloca encima los frutos del
- bosque, unas hojas de menta, un hilo de aceite de oliva.
- Consejo: El ajo blanco gana mucho de un día para otro. Prepáralo la víspera y guárdalo
tapado en la nevera.





